sábado, 11 de mayo de 2013

¿Dónde está el Ratoncito Pérez?

Hoy os traemos una historia diferente... Mari Sabidilla es una detective privado de renombre en el País de Nunca Jamás que un día tendrá que resolver un misterio sobre el ratoncito que atesora los dientes de todos los niños...

Una buena amiga de este blog, Virtudes Torres, es la autora de este relato que esperemos que os guste. ¡Ahí lo tenéis!

(Muchas gracias, Virtudes)



RESOLVIENDO ENIGMAS

El despacho de Mari Sabidilla estaba en una de las calles más concurridas del País de Nunca Jamás.

Colgados de la pared aparecían diplomas, títulos y reconocimientos, amén de fotos de Mari con personalidades muy relevantes. Tenía fama de ser excelente detective privado, y de haber solucionado muchísimos casos, por extraños, peligrosos, misteriosos e insólitos que fueran. 

Pero hoy se le había presentado un caso que sobrepasaba todos los que había solucionado hasta ahora.

Serían alrededor de las once treinta de la mañana, cuando la puerta de su despacho se abrió y un niño de unos ocho años pasó y se sentó en la silla frente a ella.

Su cara estaba muy seria, Mari le preguntó por qué no estaba en el colegio y el niño le contestó:

  -Hace dos días que se me cayó un diente. El niño abrió la boca y le señaló un hueco que había en su encía. El Ratoncito Pérez tenía que haber traído un regalo, pero no ha sido así.

  -Se le habrá olvidado. Vete a casa, y quizás otro día te lo traerá.

  -Yo creo que el Ratoncito Pérez, no está trabajando. Quiero decir, que lo han despedido, por eso de la crisis, ya sabes. Tienes que encontrarlo, todos los niños de mi curso estamos preocupados por él; a ninguno nos ha traído el regalo y lo que es peor NO SE HA LLEVADO LOS DIENTES.

Decidió que tendría que hacer algo, pero no se le ocurría qué. Buscó en los archivos secretos de la RIA (Ratones Incisivos Afilados) y encontró un dosier  con el siguiente currículo:

Nombre: Ratoncito
Apellido: Pérez
Lugar de Nacimiento: Laboratorio Doctor Cito
Domicilio: Oz
País: El País de las Maravillas.
Estudios: Licenciado en Sigilo, Doctorado en Trueque, y Máster en Magia…




También adjuntaba un certificado de haber pasado una prueba que consistía en despistar a los niños, a los que les cambiaba los dientes por una moneda o un regalito.
Seguía un sinfín de conocimientos, que yo nunca podría haber pensado que tuviera que tener un ratón para este trabajo.

Iba a guardarlo cuando un papel se escurrió y cayó al suelo. Estaba escrito a mano y decía: 

“Renuncio a mi puesto, pues necesito unas vacaciones con urgencia. Los niños comen tantas golosinas que no doy abasto. Además tengo el almacén lleno de piezas dentales, y no hay manera de ponerlas a la venta  en el mercado.
Me voy a hacer gestiones a África a ver si las puedo vender allí para collares.”
Fdo: R. Pérez.

No encontró ningún otro dossier de otro ratón que hubiera ocupado el puesto que él dejaba vacante; por lo que decidió hacer una reunión con los niños y pedirles que fueran dejando sus dientes en una bolsita de plástico y cuando el Ratoncito volviera de sus merecidas vacaciones ya los recogería y les traería el regalito correspondiente.
Todos estuvieron de acuerdo y se marcharon a jugar.

De nuevo Mari Sabidilla había resuelto otro caso. Estaba feliz, y decidió seguir con el trabajo que se le iba acumulando.

-A ver, una desaparición “¿Dónde está Mª Sarmiento?
Este es fácil: en África, de vacaciones con el Ratoncito Pérez.

Un caso de identidad desconocida: ¿Quién es la madre del cordero?
La madre del cordero es ésa que está ahí.
“Ahí está la madre del cordero”

Y por último, un caso de pérdida de memoria: ¿Cuántos años tiene el pavo? ¿Cuál es su edad?
¿Años? ninguno, a lo sumo cinco o seis meses, para que estén tiernos cuando estén asaditos en mi mesa.

Decidió cerrar la carpeta y “hacer la vista gorda” durante un rato. Se sirvió una copa de vino, cerró la puerta para que no la molestara nadie y puso un disco. Se lo había merecido.

Servitud

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